TakeFruit

En este desafío, el color fue el protagonista principal. Sin embargo, detrás de esta aparente sencillez se esconde un trabajo delicado de diseño gráfico, donde la prioridad fue transmitir frescura, positividad y vitalidad, todo ello con un equilibrio perfecto.

Las gamas de colores vibrantes se combinaron cuidadosamente en series coherentes, incorporando tonalidades mates para aportar consistencia al conjunto. La elección de una tipografía de palo seco en tres líneas progresivas actuó como contrapunto necesario, dotando de coherencia a un anagrama que habla por sí solo. Es tan apetitoso que dan ganas de comérselo!